lunes, 15 de octubre de 2007

Desprenderse

Desprenderse de las personas, objetos, tentaciones y circunstancias adversas que perturban el alma lleva tiempo y paciencia, hay quienes pueden ver como nos hemos desprendido de algo que a lo largo de la vida ha formado parte del ser íntegro, y hay quienes en la acelearción de la banalidad lo dejan pasar desapercibido. Esta reflexión cuasi filosófica surge de algo tan auténtico como viejo, tan puro como impactante: el glaciar Perito Moreno en la patagonia Argentina. Este coloso de hielo día a día se desprende de alguna de sus treinta y un kilometros de nervaduras congeladas. Sólo si se está atento a los flujos de su helada sangre de agua dulce puede notarse como esta maravilla natural se deja ir en un cubo de hielo que podría simular una daga del tamaño de un elefante estrellándose en en un corazón de agua congelada, el Lago Argentino.

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